A La simple acción de sentarnos juntos y mantener una conversación con otras personas, incluso con las más cercanas a nosotros, supone una gran carga para nosotros en esta generación moderna. Tocar y escribir en una pantalla de cristal nos hace sentir que estamos conectando más de lo que jamás podríamos hacerlo hablando o mirándonos a los ojos. Sin embargo, estos avances tecnológicos no pueden —ni podrán— satisfacer lo que la humanidad más anhela: la comprensión y la paz.
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Estas dos palabras, que a menudo se utilizan indistintamente en un intento por compensar la ausencia de la otra, parecen una realidad demasiado lejana, inalcanzable y fuera de nuestro alcance. La comunicación a través de la tecnología puede ser capaz de difundir el entendimiento y la paz hasta cierto punto; sin embargo, el conflicto que reina en todo el mundo, y los conceptos erróneos y malentendidos arraigados entre las comunidades, siguen existiendo. Por eso se están realizando esfuerzos para fomentar el diálogo interreligioso: un puente entre comunidades para romper los estereotipos y mantener un sentido de conexión que pueda sostener la paz y el entendimiento efímeros de los que carece este mundo.
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En el contexto de las religiones abrahámicas, pedí a tres personas destacadas en sus comunidades judía, musulmana y cristiana que compartieran sus opiniones sobre lo que significa para ellas el diálogo interreligioso y cómo afecta a sus comunidades.
Rabino Ziona Zelazo: una visión para la armonía
La rabina Ziona Zelazo, conocida habitualmente como rabina Ziona, es miembro de la Junta de Rabinos de Nueva Jersey y fue ordenada en la Academia para la Religión Judía (AJR) de Nueva York, un seminario pluralista que forma a rabinos y cantores. Es una rabina transdenominacional que aporta una amplia gama de experiencias, habilidades y perspectivas a su ministerio y a su práctica de asesoramiento. Está profundamente comprometida con aquellos a quienes sirve y maneja los acontecimientos de la vida de cada individuo con sensibilidad y sabiduría.
Conocí a la rabina Ziona en un iftar durante el Ramadán en el Peace Islands Institute, en Nueva Jersey. Me llamó la atención la forma en que comunicaba sus opiniones y me impresionaron las preguntas que hacía, curiosas, pero cuidadosas de no sobrepasar los límites ni juzgar ninguna cultura o religión. Su enfoque me dio el valor para preguntarle su opinión sobre el diálogo interreligioso, que tuvo la amabilidad de compartir conmigo.
La rabina Ziona destacó los pasos clave para lograr la armonía y crear un “mundo libre de disputas y conflictos”. Ella cree que la “primera clave para lograr la armonía” es a través de la “educación en alfabetización religiosa”. La educación, en este contexto, no solo abarca lo que aprendemos en la escuela, sino que también enfatiza las similitudes interculturales en lugar de adoptar una actitud polarizante hacia las diferencias.
Continuó diciendo que “la segunda clave para lograr la armonía es mantener diálogos interreligiosos”. Según ella, el diálogo interreligioso es esencial para ayudar a “las personas a conectarse y establecer relaciones”. Compartió cómo le había “conmovido personalmente participar en varias cenas iftar”. Para ella, el diálogo interreligioso va más allá de simplemente mantener conversaciones o compartir comida: demuestra el poder que tienen esas experiencias para “ayudar a comprender y respetar la religión musulmana y a sus practicantes”.”
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El rabino Ziona dejó un mensaje: “centrarnos en lo que nos aporta significado, esperanza y conexión para que aquí, en Estados Unidos y en el mundo, irradiemos la visión de la armonía”. Esto resumía maravillosamente su propósito al interactuar con personas de diferentes culturas y credos. También es un mensaje que se asemeja a las ideas del Sr. Guven sobre el diálogo interreligioso.
Sr. Guven: el diálogo como práctica cotidiana
El Sr. Guven es el director del programa para el grupo juvenil del Peace Islands Institute, del que formo parte. Es un ejemplo inspirador de mentor dedicado, que ayuda a los jóvenes a comprender y practicar activamente el diálogo interreligioso. Tengo la suerte de formar parte de su equipo en el Peace Islands Institute. Sus reflexiones sobre el diálogo interreligioso reflejan claramente su pasión por este campo y su compromiso con su función.
El Sr. Guven cree que “en un mundo en el que la ignorancia y la desinformación pueden alimentar la división, el diálogo sirve de puente hacia el entendimiento, la compasión y la paz”. Sus opiniones coinciden directamente con la descripción del rabino Ziona sobre los pasos para alcanzar la armonía.
A continuación, describió el efecto emocional de estas experiencias. En los espacios en los que participa en el diálogo, siente una “sensación de amor y compasión”. Lo describe como “vivir en un mundo en el que la paz no es solo un ideal lejano, sino una realidad tangible por la que podemos trabajar cada día”. Esto ilustra que, para él, el diálogo no es solo una forma de comunicación, sino una práctica diaria y una realidad por la que podemos luchar.
Las ideas del Sr. Guven sobre el diálogo interreligioso giran en torno a un “renovado sentido de la esperanza” con cada conversación y un enfoque en “los valores que compartimos”, como “el amor y la compasión... la justicia, la misericordia y el cuidado mutuo”. Sus palabras ponen de relieve su convicción de que el mundo puede beneficiarse verdaderamente de la adopción de una mentalidad de comunicación abierta entre culturas.
Pastora Susan: viviendo la interreligiosidad en el ministerio
La pastora Susan es la pastora de la Iglesia Reformada Brookdale en Nueva Jersey. Lleva más de ocho años dedicada al diálogo interreligioso y mantiene un estrecho contacto con el Instituto Peace Islands. Mientras buscaba una perspectiva cristiana sobre el diálogo interreligioso, me recomendaron hablar con la pastora Susan. Es ampliamente reconocida por su compromiso con el fomento de relaciones saludables entre comunidades, y sus experiencias proporcionan valiosas perspectivas sobre cómo el diálogo interreligioso ha influido en ella y en su congregación.
En el relato que compartió conmigo, la pastora Susan reflexionó sobre una experiencia interreligiosa fundamental que profundizó su aprecio por otras culturas. Recordó una reunión con el “Peace Islands Institute en 2017... con la congregación del Templo Ner Tamid”. Explicó que esta reunión, llamada “Encuentros Abrahamicos”, reunió a 15 miembros de cada congregación. Su encuentro demostró lo “entrelazadas” que estaban realmente las religiones abrahámicas. Las congregaciones decidieron continuar esta relación con un “Paseo Abrahamico” por un parque de Clifton, Nueva Jersey. Este paseo se “basó en el Salmo 23 e incluyó comida, oración y debate”.”
Esta experiencia fue solo el comienzo del diálogo interreligioso para ella. Esta experiencia también llevó a su congregación a continuar la relación. Como señaló la pastora Susan, los participantes salían de las cenas iftar “con un nuevo sentido de comprensión, respeto e interrelación”. Más tarde describió el diálogo interreligioso como “un aspecto significativo y apreciado de mi ministerio y mi vida”.”
Las experiencias de la pastora Susan, al igual que las del rabino Ziona y el Sr. Guven, muestran cómo estos esfuerzos tienen un impacto a largo plazo tanto en las personas como en las comunidades. En el caso de la pastora Susan, lleva más de siete años en marcha, enriqueciendo continuamente su ministerio y su comunidad.
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Todas estas reflexiones sobre el diálogo interreligioso son paralelas entre sí: provienen de diferentes perspectivas, pero llegan a la misma conclusión: que el diálogo tiene un profundo valor tanto para las comunidades como para las personas, ya que fomenta la paz y el entendimiento. Sin embargo, el diálogo interreligioso no debe tratarse como algo meramente teórico, ni lo es, sino que exige acción y presencia. Estos esfuerzos compartidos revelan que la paz y el entendimiento son alcanzables. Pero requieren intención, apertura y una voluntad sincera de tender puentes entre las comunidades.
Leyla Guclu
Leyla Guclu es estudiante de tercer año en la Pioneer Academy de Nueva Jersey, muy comprometida con el diálogo interreligioso y centrada en los estudios sobre Oriente Medio. Posee una certificación de la Universidad de Tel Aviv en El surgimiento del Oriente Medio moderno. Leyla aplica activamente sus conocimientos a través de su trabajo con el Peace Islands Institute y el Wafaa Institute, donde ayuda a tender puentes entre culturas y comunidades. En su tiempo libre, le gusta aprender nuevos idiomas, como el árabe, el hebreo y el español, y relajarse leyendo un buen periódico.


